miércoles, 26 de diciembre de 2007

Jacinto Bistro

El viernes 14 de diciembre fuimos cenar con mi novia Laura a Jacinto Bistró, para celebrar un mes más de relación. La elección del lugar fue un tanto fortuita, ya que conocí el lugar pasando en taxi por la puerta, la fachada me llamo la atención, agendé la dirección (Jacinto Ríos 126) y fuimos sin reserva previa.

Jacinto Bistró, es una pintoresca casona del polo gastronómico de barrio General Paz, al llegar se distingue su entrada por recorte que realiza la iluminación del resto de la edificación de la cuadra. En la misma puerta de entrada se encuentra un pizarrón con la sugerencia del chef, un detalle de pintoresco y de calidez.Al ingresar al lugar nos recibe una camarera, muy amable, y nos invita a recorrer las diferentes habitaciones para que escojamos en cual queremos cenar. Un detalle para remarcar es que el lugar cuenta con un patio amplio, dato interesante a al a hora de escoger donde cenar en esta calurosas noches estivales.

Elegimos una mesa cerca de una ventana que da a la calle. La habitación esta muy bien decorada, al igual que el resto del establecimiento, con fotos enmarcadas.

Nos sentamos, nos traen la carta
Como apetizzer, nos acercan pimientos asados,

Y panes y grisines de elaboración propia.

Desde ese momento ya se comienza a notar un sabor definido, intenso y equilibrado, un juego de texturas y sabores, que será un dominante a lo largo de la cena.

La carta ofrece opciones muy interesantes y sabrosas, por lo que nos cuesta decidirnos, el hecho que la elección tarde hace que la moza reponga dos veces la bandeja con panes y masas. El plato elegido es unánime

Entrecotte relleno con hongos, en salsa de infusión de pimientas, puré de papas ahumado, y salteado de verduras de estación.

La cena demora lo que generalmente tarda en hacerse un entrecotte en punto cocido. El plato llega muy bien decorado y desprendiendo aromas que predispone a disfrutar.

Lo que más me atrajo en la elección del plato era el puré ahumado, por ende fue lo primero que probé. Fue la experiencia gastronómica mas gratificante del año, ese puré esta en el top 1 de los sabores probados en el 2007. He comido muchos purés aderezados de muchas formas y con muchos ingredientes extras, pero este se lleva el premio de oro. La carne y la salsa de pimientas están a la altura de la circunstancias, conjuntamente con el salteado acompañan y se complementan de manera excelente.

No se si les ha ocurrido, de probar una comida y decir para uno mismo pero en voz alta, “que rico que es esto”, “que bueno que está”, pues yo lo hice repetidamente durante los cinco primeras veces que me lleve comida a la boca.
Lo que hace más delicioso el plato es que a pesar de los sabores intensos que se combinan nunca se satura el paladar, siempre hay una sensación de complemento, de armonía, de redondez. Los sabores en boca los describiría como esféricos, ya que no se nota una arista que sobresalga o que moleste, una combinación perfecta. Me encuentro en la tentación de seguir describiendo los sabores y las sensaciones que me producían los elementos en la boca, pero lo voy a evitar.


Debo decir que la porción del plato principal es generosa, y sumado al apetizzer la verdad queda poco espacio para el postre, por eso fue uno solo y compartido.

Frutillas a la pimienta negra flambeadas en coñac y helado de canela.
Después de un plato tan delicioso el postre nos había generado expectativa y no nos decepcionó.
Me habían recomendado varias veces las frutillas con pimienta negra y la verdad tenían es una experiencia que hay que probar. Es realmente increíble el efecto potenciador que genera la pimienta en los sabores del postre. La cremosidad del helado y la sutileza de su sabor, el dulzor de la frutilla flambeada explotaban en la boca al combinarse con la pimienta elevando su sabor en forma exponencial.
Realmente fue una cena excelente, con sabores intensos, definidos, armónicos y complementarios. Totalmente recomendable, un lugar para recomendar ciento por ciento, de lo mejor de la ciudad.


Precios de Referencia:
- Entrecotte relleno con hongos, en salsa de infusión de pimientas, puré de papas ahumado, y salteado de verduras de estación. $ 30.00
- Frutillas a la pimienta negra flambeadas en coñac y helado de canela: $ 10.00
- Agua con Gas: $ 4.00

martes, 20 de noviembre de 2007

Felisa Kalea

El viernes nueve de noviembre fuimos a cenar con mi novia Laura a Felisa Kalea. Es un restaurant emplazado en una casona del barrio General Paz, en la calle pringues 383.
Al llegar, el lugar resalta del resto de la cuadra, en color claro de la fachada, remarcado por la iluminación recorta la casona del resto de las edificaciones de la cuadra.
Un gran ventanal de vidrio fijo deja ver el interior del restaurant, una puerta muy alta un pequeño pasillo llevan a una puerta vidrio que permite el acceso al local.

Nos recibe una señorita y nos consulta si tenemos reserva. No tenemos, pero las reserva era para una degustación que se realiza en el salón principal, que se encuentra en la parte posterior. Nos ubican en una mesa para dos en la parte de adelante del local, cerca del ventanal.


El salón está ambientado en un estilo minimalista, paredes en blanco radiante, mesas y sillas en color negro y algunos toques de color dados por recipientes de vidrio con agua y piedras en un verde esmeralda.


Nos dejan la carta, mientras elegimos, nos traen un apettizer, crema de roquefort y tostadas


Como entrada, Laura

elige panettone de jamon crudo ($12.00)


dos rodajas de pan sarteneado con oliva, y entre ambos una porción generosa de jamon crudo. Muy buen jamón, con mucho carácter y sabor, pero a la vez de textura dócil en la boca, una entrada de sabor intenso.
Mi entrada
focaccia de pollo y champigñones capresse ($12.00)

rodaja de pan tostado, cubitos de pollo guisado, cgampigñones salteados, tomates secos hidratados, unas hojas de albahaca, todo esto cubierto con una feta de mozzarela gratinada. Demás está decir la intensidad de sabores reunidos en una pequeña rodaja de pan. Muy sabroso, y este impacto de sabor abre el apetito y uno se predispone de buena manera para el plato principal.
Debo decir que la entrada demoró un poco mas de lo que se puede esperar una entrada, hay que tomar como atenuante que había mucha gente en la degustación y el lugar estaba abocado casi completamente al evento.
Lo bueno fue que los platos principales demoraron mucho menos de lo que esperábamos en comparación con la entrada, asi que podemos decir que la cuestión de la demora quedó equilibrado y en realidad si tengo que esperar prefiero esperar para la entrada y no para el principal.

Laura eligió tubo de calamar relleno en su salsa ($20)

Un tubo de calamar relleno con espinacas y tentáculos, acompañado cebollas glaseadas y aros de calamar. Muy bella la presentación, es difícil darle una buena estética al calamar por el color oscuro que tiene, y la verdad en este caso estaba muy logrado.
Yo elegí, como principal, raviol de salmón en salsa cremosa y huevas de pescado ($26)


Cuatro ravioles muy bien presentados, con mucho contraste la decoración del plato.
El sabor era realmente increíble, con una gran textura, en el relleno se podía identificar claramente lo trocitos de salmón. La salsa a base de crema con huevas y hierbas podría resumirse en la palabra celestial. En cada bocado estaba capturada la esencia más deliciosa del mar. La verdad tengo que decir, que cuando vi el plato, me pareció algo escasa la porción. Pero al ser el sabor tan concentrado e intenso creo que es la cantidad justa.
La cena estuvo dominada por la intensidad y la complejidad de sabores, el diseño del local es minimalista, los sabores exuberantes, el clima distendido, y cálida la atención. Una combinación muy agradable que hacen de este Felisa Kalea un lugar para volver y por su puesto para recomendar.

Precios de referencia

- panettone de jamon crudo $12.00
- focaccia de pollo y champigñones capresse $12.00
- tubo de calamar relleno en su salsa $20.00
- raviol de salmón en salsa cremosa y huevas de pescado $26.00
- Agua con gas: $3.00

miércoles, 10 de octubre de 2007

Doña Anastasia

El miércoles 3 de octubre fui con mi novia Laura a cenar a Doña Anastasia.

Conocida Marisquería ubicada en Bv San Juan Y Cañada, por pocos días más, ya que avisaron que se mudan a barrio general paz, por 24 de Septiembre cerca de la plaza.
Así que sin saberlo fue una cena de despedida del lugar. La verdad una lástima ya que era una muy buena opción sin tener que alejarte de nueva córdoba.
Bueno, llegamos alrededor de las 22:30, fuimos para la parte de atrás del restaurant que es más espacioso y a la vez más íntimo.
Como es habitual los mozos te reciben de manera muy cordial, creo que este es uno de los lugares donde mejor te atienden, hay buen a predisposición, simpatía y naturalidad, lo que me hace sentir muy cómodo.
La verdad que cuando me enteré que se mudaban todo lo que miraba se teñía de melancolía y un poco de nostalgia, cuando sabes que nos vas a volver a ver algo es como que de repente se vuelve un poco más lindo.

Vamos a pasar a lo realmente importante de todo esto. La noche estaba calurosa, por lo cual tenía ganas de comer algo liviano. Dentro de las sugerencias el salmón y la trucha, que era lo que tenía ganas de comer, venían acompañados con crema y manteca respectivamente. Quería un sabor más ligero, así que me decidí

por un lenguado grillé ($24.00), guarnecido con una ensalada de rúcula, cintas de muzzarella, tomates secos y champiñones macerados ($7.00).
Una combinación de sabores simples pero con personalidad que no pueden resultar en otra en cosa que una muy buena cena. Son esos platos que a pesar de la simpleza seducen al paladar, cada bocado va resaltando un sabor y se van mezclando con el próximo y con el anterior.
Laura
optó por un mero grillado ($18.00) acompañado con una ensalada de rúcula, achicoria y tomate ($7.00).


Los comentarios de Laura respecto de su plato coincidían con los míos, simpleza, balance frescura y sabor.
Una cena tranquila una muy buena atención, buen ambiente, sabores simples definidos y bien complementados, sazonados un toque de nostalgia con sabor a despedida.

Precios de referencia:
lenguado grillé $24.00
ensalada de rúcula, cintas de muzzarella, tomates secos y champiñones macerados $7.00
mero grillado $18.00
ensalada de rúcula, achicoria y tomate $7.00
Agua con gas: $4.00

viernes, 28 de septiembre de 2007

Karma Blue

El miércoles 26 de septiembre sali a cenar con mis amigos Caro y Juan. El destino escogido Karma Blue, resto que se ubica en la zona de Nueva Córdoba, en al calle Estrada
Había leído sobre este lugar en una nota de la sección gastronomía del portal
www.cordoba.net, donde la reseña era bastante favorable. Más allá de este punto lo que me sedujo de lugar fue la estética exterior, la cual me atrajo una par de días antes caminado por Estrada.
Mis amigos confiando en mi criterio aceptaron que fuéramos a conocer este lugar.
Antes de entrar se puede apreciar un gran concepto estético aplicado al restaurant. Una importante ventada de vidrio fijo al lado de una impactante puerta de metal, pesada y de dos hojas. Una mezcla de concepto industrial con toques de refinamiento.
El interior de dos plantas, habilitada solo al inferior, por lo menos esta noche que fui, armada con mesas negras y paredes blancas, un combinación que no falla a la hora de darle un toque de elegancia y vanguardismo a los locales gastronómicos. Las paredes como ya dije blancas decoradas con fotografías, algunas muy buenas, trabajadas en recortes y planos detalle de la figura humana. Los marcos de la fotografía estaban pintados en color metalizado, reforzando esta idea industrial de la puerta de ingreso.

La carta, acorde a los criterio estético del lugar confeccionada con una tapa de metal con el nombre lugar calado en la misma.
Las hojas, en papel de buen espesor de color metalizado. Como habrán notado, mucho diseño, mucha estética. Pero vamos ahora a untar de detalles un poco negativos.

Como parte de la decoración se aprecian varias pantallas de plasma mas una principal de formato 16/9 (cine). Lo cual puede entenderse como un toque de vanguardismo, de estética hi tech, lo que no puedo entender es en todas esas pantallas se emita un partido de la copa sudamericana, mas precisamente boca vs. san pablo. Me encanta el fútbol, soy de los que miran partidos de todas las ligas de Europa, son hincha de boca, pero si decido ir a cenar a un lugar donde invierten tanto en el diseño y la estética, que se esmeran en detalles que pretenden glamour, no quiero que se este pasando un partido de fútbol con lo que eso implica, una gran mesa con numerosas personas pendiente del partido, comentando y vociferando cada jugada. Gente de karma blue, ¿quieren una bar futbolero? No deberían haber invertido tanto de decoración no es necesario. ¿quieren un resto de vanguardia? Sacan los televisores y pongan un buen dj, o al menos no trasmitan partidos de fútbol, en los horarios de cena. Otro detalle, revisen los errores de ortografía de la carta que son varios.
Bueno voy a tratar de relajarme y comentar lo específico de la cena. Mi elección, Suprema de pollo rellena con mousseline de hongos, con salsa de pimientas, guarnecido con arroz cremoso y mix de brotes. ($20.00) No se si estaba muy entretenido con mis amigos pero tengo la sensación que la comida llegó realmente rápido. Los paltos muy bien presentados, no podía esperarse menos.
La pechuga entera, con la patita del ala, y sin nada de piel, lo cual me sorprendió agradablemente. Estaba cocida a punto con una textura casi perfecta. El relleno de hongos generoso, suave y sabroso, la sala de pimientas acompañaba perfectamente, nada invasiva, otro logro del plato. EL arroz bien cremoso, de sabor sutil y agradable. La ensalada de brotes nunca llegó, pues lo que había en el plato eran hojas de rúcula, apio y lechuga. No estaba nada mal pero espera algunos brotes. El sabor y texturas del plato se integraban notablemente en uno general que puede resumirse como muy sabroso y ala vez delicado.
Mis amigos pidieron sorrentinos de salmón con salsa de liliáceas (puerro, verdeos etc)
y cintas verdes salteadas con verduras.
No los probé pero a ninguno de los les `pareció nada fuera de lo común.
Resumiendo, el lugar es muy bonito, puedo decir que algunos platos son muy interesantes, y hasta recomendables, pero si están planeando ir a cenar karma blue, antes compren el Olé y chequeen que no haya partidos de copa esa semana. Si no hay, pueden ir tranquilos de lo contrario canilleras o llevan gorro, bandera y bincha.

Cebiche

El sábado 22 de septiembre fui con mi novia Laura a cenar a cebiche, restaurant peruano que se sitúa en la creciente zona gastronómica del barrio de Alta Córdoba.
Había tomado conocimiento del lugar en mis habituales visitas al sito en línea de bares de Alta Córdoba (
www.baresdealtacordoba.com.ar).
Típico resto de la zona, casa antigua, entrada vistosa muy bien decoradas por banderas auto referenciales y que se encuentran iluminadas especialmente, puedo decir que este conjunto de electos decorativos logran un muy buen efecto, decididamente invitan a entrar, y como siempre digo, cuando se va sumando buena predisposición, se disfruta mucho más la comida.
(imagen tomada de la home page del restaurant ww.cebiche.com.ar)

Llegamos alrededor de las 22:45, y el lugar estaba casi completo. Nos recibió una de las mozas, muy simpática y muy calida.
El lugar esta muy bien ambientado, es amplio, cómodo y bien iluminado, por bien me refiero a que la cantidad de luz es adecuada, no excesiva.
(imagenes tomada de la home page del restaurant ww.cebiche.com.ar)


Bien, pasamos a lo más importante. Mi novia nunca había estado en un restaurant peruano, razón por la cual la entrada era inevitablemente cebiche y papas a la huancaína. Pedimos ½ porción de cebiche mixto (lomito de atún y calamar) ($8,50) y las papas ($6,00). El cebiche estaba en su punto justo de acidez y picor, sabroso y sutil, fresco y generoso. Y las papas a la huancaina son las mejores que he probado en Córdoba. Me fascinó la textura suave y cremosa de la salsa.
Los platos que siguieron fueron arroz chaufa con mariscos ($26.5) y pescado con salsa de verduras salteadas ($14.00)
El arroz chaufa, que fue el plato que pedí, estaba impecable. Arroz bien graneado, de color amarillo intenso, y con una generosa cantidad de mariscos, entre los que había camarones, mejillones y tentáculos de calamar, más trozos de lomito de atún. El arroz y los mariscos salteados con verduras y juliana de omelette.
El sabor era delicioso, la porción abundante y la presentación prolija. Como dije antes, impecable.
El otro plato, pescado con salsa de verduras salteadas, lomito de atún a la plancha (en la carta todos los platos traen el pescado a la romana, lo solicitamos a la plancha) con una salsa de verduras en juliana salteadas con agregado de caldo y una porción de arroz blanco. El pescado estaba a punto, dorado y jugoso, la salsa suave y sabrosa acompañaba sin tapar el sabor del pescado (como creo que deben ser las salsas para pescados). Este plato también en porción generosa con buena presentación.
Puedo comentar que la carta tiene una buena variedad de platos que pasan por carnes pollo y pescados, como así también las entradas, Un detalle importante es que el restaurant tiene platos fuera de la gastronomía peruana, para aquellas personas que no se animan con las cocinas regionales de otras latitudes.
Totalmente recomendable y como ya comente la amplitud de la carta invita a volver para seguir degustando los sabores del paraíso gastronómico de Latinoamérica.
Precios de referencia
½ porción de cebiche mixto $8,50
Papas huancaina $6,00
Arroz chaufa con mariscos $26.5
Pescado con salsa de verduras salteadas $14.00
Agua con gas $3.00

miércoles, 15 de agosto de 2007

Gran Avenida

El domingo 12 de agosto fui a almorzar Gran Avenida, un restaurant de Barrio General Paz ubicado en la Av. 24 de Septiembre pasando Feliz Frías. Fui con mi hermana Ivanna, su marido Hector, y su hijo Joaquin (mi ahijado) y Laura mi novia. No sabia de la existencia de este lugar.
Desde afuera se nota que es un lugar de dimensiones importantes, con grandes ventanales de vidrio esmerilado. Al ingresar se confirma el gran espacio del salón. El piso es de madera las paredes tienen el ladrillo a la vista bien rustico y las paredes están cubiertas por publicidades, diarios y revistas de muchos años atrás. Esto logra un ambiente cálido y acogedor, incluso podría agregar de clima familiar. La primera impresión es más que buena.
Tengo que admitir que esa buena imagen de ambiente familiar me despertó cierto prejuicio antes de abrir la carta. El prejuicio al que me refiero es que pensé en la oferta iba a ser muy tradicional incluso algo acotada. Pues debo decir que me equivoqué rotundamente, ya que la carta es variada y tiene opciones mucho mas que interesantes. Lo que má me atrajo fueron las pastas, ya que aparte de tallarines había tagliatelles y pappardelles, los que no suelen ser muy habitual salvo que vayamos a un restaurant típico italiano. Incluso había opciones de pastas rellenas no tan comunes, como por ejemplo sorrentinos de pescado y ravioles de hongos. Indicios que sugieren que las pastas pueden ser producidas en el lugar. Además lo más interesantes me pareció la gran variedad de cocciones que se ofrece de las pastas, podían ser la tradicional hervida, fritos, a la plancha y al horno. Vale también remarcar que aparte de las salsas clásicas tabién se podían elegir algunas interesante como pesto de rúcula, crema de pimientos asados y salteado de calamar, rúcula y tomate.
La verdad que me entusiasmó mucho ver estas opciones, estaba con gran ansiedad y mucha predisposición para recibir los platos.
La elección que hice fue sorrentinos hervidos de pescado con salteado de calamar, rúcula y tomate, Laura eligió ravioles de hongos al horno con pesto de rúcula.
Antes de los platos llegó un appetizer de queso crema con verdeo y unos panecillos caseros con grasa y calentitos muy bueno.
Bueno, a la mesa que llegaron las pastas. El mozo, muy cordial y educado, deposita frente a mí un plato cargado con 10 sorrentinos, si así es 10 sorrentinos del tamaño habitual de los mismos. Venían bien calientes y con gran cantidad de tentáculos de calamar, mucha rúcula salteada y tomate concasse. Tengo que decir que se notaba la salsa recien hecha, frescura, sabor y textura. Los sorrentinos a punto, y con mucho relleno, el cual podía masticarse y sentirse el sabor a pescado. Tengo que decir que comí una de las pastas mas ricas que he probado en cordoba, me atrevo a ponerla en top 3. y como si no fuera suficiente que estaba deliciosa era mucho mas abundante. Creo que nunca quedé tan satisfecho con un plato de pasta, creo que si venía un sorrentino más no podría haberlo comido.
Pasemos a los ravioles de hongos al horno con pesto de rucula. Que puedo decir, Supremos. La crocantes de la pasta horneada y la cremosidad del abundante relleno de hongos rozaban el punto de la excelencia. El pesto muy bueno, con gran catidadde nueces.
Nunca había tenido conocimiento de la cocción de las pastas en el horno, hbaia visto fritas, hervidads y salteadas, al vapor, pero nunca al horno. Realmente increíbles.
Creo que esta demás decir que el lugar es recomendable, si quieren buenas pastas originales y además abundantes pues Gran Avenida es la opción. Tengo agendado un retorno a gran avenida para poder degustar un plato completo de esas pastas horneadas.

Precios de referencia:
sorrentinos hervidos de pescado con salteado de calamar, rúcula y tomate: $19,50
ravioles de hongos al horno con pesto de rúcula: $18:50
agua con gas: $2,50.

Las Rías de Galicia

El sábado once de agosto fui a cenar con mi novia Laura a las Rías. El motivo, o mejor los motivos, celebrar que yo había tenido una buena actuación en una presentación con el grupo de flamenco en el que bailo y la otra era adelantar la cena de aniversario ya que con Laura cumplimos tres años de novios en el transcurso de la semana.
Así fue que decidimos por las rías, queda cerca de Nueva Córdoba y es un lugar en el que sabes que siempre vas a comer bien.
Se puede comenzar diciendo que la atención es muy buena y el lugar es impecable. A pesar de no tener reservas, nos hicieron un lugar. Si van a ir un viernes o un sábado convienen hacer reservas ya que siempre hay show, tablado flamenco, por lo que suele estar lleno.
Esta vez las elecciones fueron atún con camarones al champagne y papas noissette y atún con salsa de champiñones y budín de vegetales.
La crema de camarones al champagne estaba sencillamente deliciosa., sabor cremosidad y acidez perfectamente equilibrada. El pescado estaba a punto y de las papas noissette lo que puedo decir es que me gustó el tamaño ya que eran pequeñitas como perlas, y decoraban mucho mejor el plato.
La crema de champiñones también estaba muy lograda, en este lugar logran salsas sabrosas y suaves a ala vez, hay un gran concepto de equilibrio. El budín de vegetales, estaba bien, puedo objetar que para mi gusto estaba pasado en cocción siempre las preparaciones con huevo me gustan que tengan humedad y este caso estaba un poco seco.
Como rara excepción, decidimos pedir postre, yo elegí mousse de chocolate y Laura optó por una copa de helado con dos sabores. El mousse estaba delicioso, cremoso, húmedo consistente, realmente un majar. También probé el helado, no se lo elaborarán en el restaurant o si lo comprarán, pero me sorprendió el sabor casero, el gusto a la crema, la textura y la consistencia.
Como dije al comienzo Las Rías de Galicia es una opción que nunca defrauda, se puede ir tranquilo a disfrutar de una gran cena, y si se quiere prolongar la velada se puede disfrutar del tablao después de las 00:00.

Precios de Referencia: atún con camarones al champagne y papas noissete $23
Mousse de chocolate: $8.5
Agua con gas: $2.5

lunes, 23 de julio de 2007

Fragueiro 2020

El viernes 20 de julio fui a un evento a fragueiro 2020, la razón, más allá de los festejos del día del amigo, era asistir al show flamenco que se brindaba esa noche. Ya que dentro del espectáculo bailaba mi profesora de flamenco Vivi (la más linda de todas las “bailaoras” de córdoba). Fui con mis compañeras de flamenco Caro y Marce. El día del evento ya estaba todo reservado pero gracias a las gestiones de Caro pudimos asistir al evento.
Yo había ido varias veces a fragueiro, pero en todas las ocasiones fui a tomar algo, esta fue la primera vez que iba a cenar.
Había un menú prefijado para el evento así que sólo había que esperar, relajarse y disfrutar.
La entrada fueron bruschetas con crema de rúcula. Muy interesante, siempre había comido la rúcula en hoja fría o caliente, pero nunca de esta forma, la verdad interesante.
El plato principal fue pechuga de pollo rellena con calabaza y queso, salsa de reducción de licor de durazno, la guarnición galletas de papa y hojas verdes.
Aquí quiero hacer una observación, acabo de escribir muy tranquilo que una parte la guarnición eran galletas de papa, pero la verdad durante la cena no pude descubrir de que eran las galletas. Cómo diría el gran Sumito Estévez el plato tenía malicia, estás comiendo algo que te gusta y por la forma de preparación no podés descubrir el ingrediente principal. Tuve que consultarle a la moza, la cual le consultó al chef por ella tampoco sabía. Resultó ser una masa de ñoquis horneada en vez de hervida. La verdad me pareció muy creativa y además muy sabrosa. La pechuga estaba muy sabrosa y en buen punto de cocción, las hojas verdes venías sin aderezo lo cual me pareció un poco aburrido, pero como el sabor del pollo era muy contundente las hojas equilibraban el palto. La verdad muy buen plato. El postre fueron unos sorrentinos horneados rellenos de crema de chocolate y salsa de frutilla. Como presentación muy original, la masa estaba buena no demasiado dulce y crocante, el relleno cremoso pero muy empalagante, estaba bueno el contraste de texturas pero no así el sabor del relleno.
Vale aclarar que no soy muy amante de los postres, quizá para el paladar medio no resulte tan relajante, pero a Caro y Marce tampoco les gustó el postre, así que quizás estaba un poco excedido en la dulzura.
Como balance general me pareció una buena cena, a un buen precio. El menú incluía los platos que describí, más la bebida, una copa de champagne y el derecho de espectáculo, todo a $35. La verdad muy bueno.

Capitol

El día lunes 16 de julio fui a almorzar a Capitol, un bar estilo irlandés que está en chacbuco y poeta lugones. EL motivo en ésta ocasión era aprovechar el último día de mis vacaciones de invierno.
El lugar está ambientado como todo bar irlandés, colores oscuros, de la gama del verde y el rojo, con mucho detalles y accesorios en madera, lo cual de la da una calidez especial. Apenas ingresé tuve una sensación de melancolía ya que recordé el entrañable Dublín, que tantas noches de invierno me alojara en su piso superior o en la mesa redonda debajo la escalera.
Bien, ya salgo del flash back y retomo el comentario, nos sentamos en la mesa junto a la ventana. La moza vino a tendernos, muy cordial, muy simpática, nos informó que podíamos elegir un plato de la carta o el menú ejecutivo del día. Como tenía ganas de almorzar rápido, elegimos el plato del día.
Nos trajeron un appetizer, bruschetas con berenjenas en escabeche. El plato principal llegó rápido. Roulé de lomo relleno con verduras salteadas, con crema de hierbas y un puré mixto.
Lo primero que puedo decir, un plato abundante, tres porciones de roulé con abundante puré. La carne estaba con buena temperatura no así el puré que estaba tirando a tibio. El sabor del plato era muy pero muy bueno. Muy sabroso, “gustito a casero” me sorprendió no espera un sabor tan rico, la carne era tierna la crema bien saborizada y el puré muy cremoso.
A lo largó del almuerzo no paré de repetir mentalmente “que bueno que está esto”.
El menú ejecutivo incluía el postre al cual no accedí ya que había sido muy contundente el plato principal y no me quedaba apetito para nada más. Todo esto a un precio muy accesible, considerando la bebida, la entrada, el plato y el postre por $15, y si además le agregamos lo sabroso y la buena atención, queda por demás claro que el lugar el muy recomendable.

viernes, 22 de junio de 2007

Empandas en Nueva Córdoba

Está muy bueno salir a cenar por la ciudad, pero a veces también está muy bueno quedarse tirado en el sillón frente a la tv, mirando una buena peli, un partido de futbol, de tenis, alguna serie o lo que surja de la navegación satelital. En esos casos la cena se resuelve telefónicamente con el servicio de delivey, o también ¿por qué no? con una recorrida por los incontables comercios de pizzas, lomos y empanadas que imperan en nueva córdoba, para elegir lo mejor de cada uno y armar una cena más interesante. Alguno estará pensando ¿para que ir hasta el lugar si te lo traen? Yo les pregunto ¿han intentado llamar a tres deliverys diferentes y tratar de coordinadar para que los pedidos lleguen con una diferencia menor a los 10 minutos? Se preguntarán nuevamente ¿porqué no pedir todo en un solo local? Porque no hay un solo local que pueda tener la mejores empanadas en todos sus variedas.
Por esta razón aquí va una pequeña lista de recomendaciones de empanadas y locales:
Empanadas Arabes: Emir, restaurant Arabe que se encuentra el Bv. Illia entre Bs. As. e Independencia. “Una locura nene” diría el bambino.
Empanadas de Pollo: La Pata. Pollería que está en Paraná y Balcarce. Las mejores empanadas de pollo que he comido. El pollo asado es buenísimo.
Empanadas de Atún: Strega. Pizzería que está en Obispo Salguero y Rondeau. Muy sabrosas y jugosas.
Empanadas de Matambre: Añoranza, empanadas en horno de barro. Horneadas en el momento, las de matambre cortado a cuchillo son superiores. También pueden probar las de berenjenas que son increíbles.
Empanadas de jamón y queso: la verdad no he encontrado un lugar que las haga de tal manera que resalte del resto.
Espero sugerencias porfa.

Taberna Española

El domingo 10 de junio fui a almorzar a la Taberna Española. Me la habían recomendado como un lugar para comer mariscos y pescado a un precio muy accesible. Está en la Av. Sabattini cerca del túnel que lleva a San Vicente.
Es un restaurant que lleva más de 30 años en córdoba y se ve apenas uno entra. Ya que está ambientado con mobiliario de esa época, el cual se nota que no ha sido cambiado. Todo ese conjunto de elementos le da un toque muy vintage. Algunos detalles que me llamaron la atención, el lugar a manera de luz de emergencia tiene amurado en la pared unos soles de noche lo cual me pareció muy pintoresco.
Una carta amplia con variedad de pescado y mariscos, pero sin variedad de forma de preparación. Las opciones eran Lenguado, congrio, surubí, salmón, enrte otros, pero las formas de presentación eran tres, a la romana, a la vasca y al roquefort. Yo generalmente no como frituras (salvo excepciones como lo fueron las rabas que pedimos de entrada y que estuvieron muy buenas) por eso descarte la opción a la romana. No me gusta el queso azul con los pescados ya que es demasiado contundente y neutraliza su sabor . Y la verdad no tenía idea como era un pescado a la vasca, consultamos al mozo y nos explicó que era una salsa a base de aceite de oliva y tomate. Me pareció bien y pedí un lenguado a la vasca, la guarnición original era papas al natural y cambié esa guarnición por un omellete. Cuando trajeron el pedido la primera sorpresa con la que me encontré era que el lenguado estaba empanado y frito y tenía el agregado de la salsa. Lo cual me disgustó un poco porque no quería comer otra fritura. Pero bueno lo tomé como un error mío en no haber pedido más detalles de una forma de preparación que no conocía. Probé la salsa y la verdad no me gustó en absoluto era muy aceitosa pero lo peor era que tenía un agregado de vinagre, (el cual no consumo, siempre utilizo jugo de limón) supongo que la idea de darle acidez era aligerar la fritura, pero lo encontré demasiado agresivo. Un bocado de pescado con salsa bastó para que el ácido del vinagre colmara mis fosas nasales e invadiera toda mi boca. Tengo que decir que con la agresividad de la salsa y el sabor de la fritura era lo mismo ese lenguado que una merluza o un róbalo, el sabor del pescado estaba totalmente aniquilado. Más aun, el sabor tan ácido del vinagre me provocó un rechazo muy grande por lo que no comí el pescado. Mi mamá había pedido un lenguado grillé, otra sorpresa el filet vino empanado y frito. Este vino en una porción generosa por lo cual mi mamá compartió una porción conmigo, am pesar que yo no quería fritura pero a esa altura era lo menos peor. Lo que si me pareció bueno fue el omellete, increíble bien babé, realmente excelente.
Como conclusión puedo decir que no me gustan los pescados a la vasca, creo que fue mi error no indagar más, quien no tenga inconveniente con el vinagre y las salsas fuertes no va a tener problemas y va disfrutar de una porción abundante de pescado. Quiero volver porque vi pasar unas cazuelas de mariscos y unas paellas a las mesas contiguas que me antojaron de sobremanera. Y se veían realmente bien. Así que volveré por una revancha.

Cábala

El Sábado 02/06/2007 fui a cenar a Cábala, es un bistro que se encuentra en Alta Córdoba. Este es otro lugar que conocí por www.baresdealtacordoba.com.ar
Está un poco más alejado que los demás restos de la zona. Fiel al estilo general de Alta Córdoba, Cábala es una casona vieja que se encuentra en una esquina frnte a los hangares del tren . Es un lugar relativamente pequeño, rústico y simple, pero todo armonizado con buen gusto.
Un detalle interesante es que no tienen carta para la elección de los platos, sino que hay que acercarse a la parte principal del local y leer en un pizarrón que se encuentra en la pared las opciones para comer. La moza, muy cordial y amable, nos explicó que esto se debe a que suelen cambiar la “carta” mensualmente. Leyendo un poco en su página web esto era muy común en los bistrós de posguerra, donde se colocaban en un pizarrón los platos del día.
Bueno pasemos a lo que más importa. Yo pedí una trucha con almendras y alcaparras y de guarnición papas noisette a la crema. Mi novia Laura, pidió cazuela de mariscos. La moza nos advirtió que la cazuela iba a tener una demora de 40 minutos. Siempre me parece muy bueno que hagan ese tipo de aclaración, además te da la tranquilidad que vas a comer un plato hecho en el momento.
Como appetizer nos trajeron un babanoush (puré de berenjenas ahumadas) con pancitos caseros. Realmente muy pero muy buenos tanto los pancitos como el puré. Finalmente, llegó la cena sin más demora que la anunciada. La trucha de tamaño más que considerable, realmente generosa. Sobre la trucha venías las almendras fileteadas con alcaparras, no muchas, la cantidad necesaria para contrastar y no invadir, excelente, suitil y delicado. Las papas noisette venías fritas sobre un espejo de crema, suave crema de hierbas. Tengo que decir que la trucha estaba en el punto justo, y los sabores se combinaban contrastando y complementándose de una manera increíble. Sentí en mi boca una danza de sabores que me sorprendió debido a la simpleza del plato. Uno puede esperar este resultado cuando hay muchos ingredientes en juego pero en este caso me sorprendió muy gratamente. Lo primero que se me ocurrió comentar sobre mi plato fue “delicioso”.
Pasemos a la cazuela de mariscos. La sirvieron en una cazuela de hierro, la típica cazuela con orejas, desde lejos al ver eso ya te predispone de una manera especial. Tengo que decir que esta cazuela no sólo es abundante sino que muy variados los mariscos que la componen. Recuero haber visto (más visto, probado pues la porción fue mucho para mi novia así que luego de las trucha me quedó media cazuela para mí) Corrijo, recuerdo haber comido, mejillones, almejas, vieyras, algunas de ellas en sus valvas, (creo que so influye en increíble sabor que tiene) camarones, tentáculos de calamar y decorando por sobre todos los mariscos un gran langostino entero. Me hizo acordar a las mejores cazuelas que podes comer en las zonas de puertos.
Realmente fueron dos platos increíbles, y créanme que a un precio muy accesible.
Para finalizar puedo decir que es100% recomendable, un lugar agradable, muy buena atención, comida deliciosa y precios bajos. Tenés que pasar, por cábala, voy a volver
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viernes, 15 de junio de 2007

Carmen

Carmen es un restaurant de comida naturista que se encuentra en Nueva Córdoba, el calle Rondeau enrte balcarce y trasnsito cáceres.
En este caso no voy a indicar una fecha o un motivo por cual fui a Carmen ya que voy voy a almorzar todos los sábados. Sólo abre al medio día, por esa razón solo puedo ir los días que no trabajo.
Es un lugar encantador, una vieja casona, que la ingresar tiene un patio con una galería de enredaderas y unas mesas donde se puede almorzar. Ese patio parece mágico, ya que al sentarte bajo esas enredaderas la paz y la serenidad que se perciben dan la sensación que te fusites muy lejos de nueva córdoba.
Hay una variedad importante de comidas, todas ellas muy saudables, a base de legumbres, cereales, verduras curdas y horneads com así tamién masas integrales. El menú incluye sopa y un appetizer de mayonesa casra y pan integral (tambien fresco y casero) que yo describiría como sublimes.
De la gran ariedad de comidas puedo recomendarle las tartas, la mixta y la de tomate, sobresalen. Orto opción que nunca falta en mi menú es la ensalada de arroa integral, un placer increible. Todo esto a unprecio realmente muy accesible.
Les recomiendo que se animen, creanme que es posible comer sano y rico al msimo tiempo.

Anis del Mono

A este lugar lo conocí un domingo a la tarde camino hacia la feria de las pulgas. Está ubicado en la calle San Luis antes de llegar a Velez Sarfield.
El motivo que elegí para ir a cenar un miercoles de marzo fue festejar un mes más de noviazgo.
Me gustó el lugar al entrar, muy simple con algunos objetos vintage. La verdad que entré bastante influenciado en lo que iba a comer, ya que el lugar cuenta con un asador que se ve desde la calle y las pizas que se asaban me atojaron de sobremanera.
La carta incluia pastas y varias comidas que no recuerdo porque la elección ya venía cerrada desde la calle. Además de pizza había calzonis y fue esta la opción que elegimos, un calzoni de rucula y champiñones.
El servicio fue rápido, el calzoni vino en una tabla de madera, como a mi me gusta. Para mi la piza o el calzoni tienen un sabor especial cuando se comen sobre una tabla de madera.
La masa estaba espectacular, finita, crocante, liviana, el sabor inconfundible de la masa fresca y recien horneada, bueno en este caso hecho a la parrilla.
Relleno abundante y queso generoso, ese queso que fluye al cortar el calzoni y arrastra consigo el perfume incofudible de rúcula. De las mejores masa que he probado en córdoba.
Lugar ameno, luz tenue, salón amplio y mesas separadas. Calidez, discreción e intimidad. Música estimulante allá a lo lejos. Sabores artesnales, armónicos equilibrados. Con vista, olfato, y gusto se puede disfrutar de este anis, anis del mono.

jueves, 14 de junio de 2007

Umbertía

El día 8 de marzo fui a cenar a Umbertía, es un resto que está en alta cordoba el cual conocí por la página www.baresdealtacordoba.com.ar la cual suelo consultar antes ir para aquella zona. Obviamente el motivo fue agasajar a mi novia Laura por el día internacional de la mujer.
El lugar es muy agradable, una casa amplia con diferentes habitaciones con decoración moderna y sobria, además en el lugar se exponen obras de artistas locales, la verdad está muy bien ambientado.
Aquella noche yo pedí un salmón rosado grillé con puré de calabaza y Laura pidió una pechuga de pollo grillé y un puré de papas.
Para mi gusto el salmón estaba pasado, tenía el centro totalmente cocido (el resto de las carnes me gustan cocidas pero particularmente el salmón me gusta con el centro sólo tibio. Pero bueno, no puedo decir que estuviera incomible, me gusta más jugoso, tal vez no lo enfaticé lo suficiente al momento de hacer el pedido. El puré bastante desabrido, lo catalogaría como olvidable. Ahora bién la pechuga que pidió Laura estaba mucho más que pasada, estaba totalmente seca y dura, de tanta cocción que había tenido estaba realmente amarga, ahí si no me queda otro calificativo que incomible. No se si habrá sido ese, si el chef era un neófito, o simplemente no sabía sobre puntos de cocción. Ero toda la buena impresión que me causó el lugar al llegar se transformó en un “no vuelvo más”.

El Arrabal

El arrabal es un restaurant temático de tango, para quien no lo conoce, está en la esquina de fructuoso rivera y Belgrano.
Fue en el mes de febrero, la excusa, celebrar San Valentín. Fui con mi novia (Laura), previa reserva es un lugar muy concurrido, sobre todo por extranjeros. Asi que si van a ir siempre conviene hacer un llamadito y reservar la mesa.
En este lugar se sirve un menú completo de entrada plato principal y postre, suele haber dos opciones por precio y hay dos precios de menús.
Aquella noche pedí de entrada: ensaladilla con verdes de rúcula, endibias, champignones, tomates secos y concasse de ave, con alineo de oliva, miel y aceto en tulipa de masa crocante. El plato principal fue medallones de cerdo rellenos en salsa de papaya y mango con guarnición de tian de vegetales. El postre mil hojas de manzanas, con helado de mascarpone salsa y figura de caramelo. Quiero decir que no es que me acuerdo de memoria todo esto, acabo de entrar a la página del arrabal y busqué en la carta el menú que habia elegido ya que me acordaba algunos de los elementos del plato).
Bien vamos a lo interesante, el lugar es muy lindo ya había ido un par de veces antes. Está muy bien ambientado y la atención es muy buena. Es un lugar que está preparado para el turismo internacional y entienden lo importante de la buena atención. La comida es muy buena. El menú es muy generoso, para satisfacer el apetito de cualquiera. Más aún de alguien como yo que nunca come postre. La entrada a pesar de tener muchos elementos tiene un gran equilibrio y mucha complementación entre los ingredientes.
Tengo que decir que la salsa de mango y papaya era deliciosa, excelente combinación con el cerdo que era super tierno La presentación muy cuidada donde mas se aprecia es en la entrada y en el postre, los platos vienen muy bien decorados. El show de tango es de calidad, muy dinámico y hasta divertido ya que hacen interactuar al espectador.
Pienso que es un lugar que no defrauda, si no sabes donde ir, o tenés dudas entre un par de lugares y éste es una de las opciones, podes ir tranquilo que vas a comer muy bien y te vas a divertir.

La Nieta `e la Pancha

Fui a este establecimiento en el mes de enero creo que el 28, fue el primer almuerzo luego que volví de las vacaciones en Brasil.
Como referencia física puedo decir que está ubicado en la calle Belgrano frente al paseo de las pulgas.
Ha pasado bastate tiempo pero recuerdo que pedí un plato de sorrentinos con crema de puerros (la verdad no puedo recordar con que estaban rellenos los sorrentinos)
Al lugar lo recuerdo como agradable y acogedor, con un diseño rustico y simple pero muy cálido y confortable. Las mesas son pequeñas, lo que permite estar cerca de la persona con la que compartís el momento. (las mesas grandes son cómodas pero la distancia con el otro comensal vuelven la situación un tanto impersonal, me quedo con las mesas pequeñas, me gusta el clima de intimidad que crea la proximidad física.)
Antes del plato nos sirvieron unas tostadas con una crema que si mal no recuerdo era a base manteca y hierbas. Tengo el recuerdo en el paladar de una textura cremosa, un sabor agradable y delicado. Me gustaría resaltar que si aun me ha quedado grabado un sabor después de haber estado comiendo camarones frescos, almejas y mangos los 20días anteriores, tiene que haber sido mucho más que sabroso.
Pasemos a los sorrentinos, masa casera, sabor equilibrado y armónico. Vino con su correspondiente plato de servicio para mantener el calor.
El mozo, un chico joven, muy cordial y amable.
Ahora que recuerdo este lugar me surge el auto-reclamo de siempre, ¿por qué no he vuelto a este lugar que me gustó tanto? A partir de este momento entra en la agenda para ser visitado y hacer una actualización del comentario. Como resumen puedo decir muy recomendable.

otra observación

Antes de continuar con los comentarios de los lugares que visitado, quiero aclarar que si bien comencé con este blog en el mes de junio, y mi primer post fue la cena de la noche anterior, me pareció válido comenzar con el relato de las experiencias que tuve desde el comienzo del año hasta llegar a al actualidad y a partir de ese punto postear al día siguiente de la visita. Hecha la aclaración sigamos con lo que nos interesa.

miércoles, 13 de junio de 2007

Johnny B Good (Irigoyen)

Anoche ( martes 12/06/2007) fui a cenar a Johny B Good de la Irigoyen. Era mi primera vez en el ese sitio.La primera impresión fue muy buena, ambiente acogedor, luz tenue (como a mi me gusta) mucho espacio disponible, vale aclarar que era martes por la noche, supongo que mas cerca del fin de semana suele tener más concurrencia el lugar. Pedí una "Season Salmón". Ensalda a base de Rúcula ( más que una base, digamos el 80% de la ensalada era rúcula) palta fileteada, tomates confitados, tiras de salmón rosado a la plancha, aros de cebolla frita, tostadas de baguettes y un aliño de crema de mostaza. El plato fue servido en un periodo corto de tiempo siendo una porción generosa a primera vista, las hojas de rúcula se notaban, frescas al igual que el salmón.Pasemos a sabores, en lo particular me pareció que la crema mostaza era demasiado contundente ya invadía y neutralizaba los demas sabores, en lo particular pienso que un buen aceite y un toque de jugo de limón o de pomelo habrían lucido mucho más los sabores de los elementos del plato haciendolo más sutil. Más arriba comenté que la porción parecía abundante a primera vista pero al finalizar el plato note que al volumen lo daban las hojas de rúcula y me quedé con la sensación de algo escaso. Soy Conciente que es una ensalada, no pedí un filet de salmón, pero me parece que le irian bien aunque más no sea unos gajitos de tomates más y un unas rodajas más de palta. Vuelvo con lo de la mostaza, me parece una picardia utilizarla y tapar sabores tan deliciosos.Como final, puedo decir que el lugar me gustó como dije habia luz tenue, musica agradabe y a un volumen que permitía conversar tranquilamente.La atención de las/los mozas/os muy cordial.Del resto de la carta puedo decir que las guarniciones un tanto contundentes para mi gusto, no olvido el origen del restaurant y hábitos alimenticios de dicho pais.